martes 28 de julio de 2009

Poema Precipitado 127

Un pasillo oscuro,
una fragancia a rosas en el aire.
Viajan las manos
hacia cálidos destinos
de carne.
El rocío empieza en ella,
el vigor se desata en él.
Los labios no descansan,
la respiración se agita.
El instinto
apagó al entorno.
Hay dos,
solos,
vistiendo de eternidad
sus cuerpos finitos.

Poema Precipitado 40

Y si fui débil
seré una roca;
si sangro
cicatrizaré;
me pondré de pie
tan pronto me caiga;
respiraré profundo
contra el ahogo;
alzaré la voz
contra el silencio;
aun sin valor
daré la vida.
“El fuerte, a veces,
sufre, pero resiste;
llora quizá,
pero se bebe sus lágrimas.
Cuando la contradicción arrecia,
no se dobla”.

viernes 4 de abril de 2008

Poema Precipitado 206

Porque terminamos siendo
diferentes a los sueños,
porque nos oxidamos
de vanidad,
porque nos engañamos
con la juventud,
porque somos incapaces de ver
nuestra propia incapacidad,
porque la humildad
con inteligencia
es una mezcla eficaz:
“Que la cabeza toque el cielo,
pero que las plantas
pisen bien seguros en la tierra”.

miércoles 2 de abril de 2008

Poema Precipitado 64

¡Qué carga pesada!
Mi trabajo sucio
levanta oraciones,
me temen
y me esperan,
me odian
y me llaman.
¡Qué trabajo eterno!
¿Por qué
nunca podré
sobre mi misma?

Poema Precipitado 107

“Estamos viendo
un tapiz…
por la parte
de los nudos”.
¿Por qué no transformar
al mundo?
¿Por qué no darlo
vuelta?
Aprovechemos el instante,
cambiemos
cada minuto;
segundo a segundo
destruyamos
el mal.

viernes 22 de febrero de 2008

Poema Precipitado 73

Revoluciones,
conspiración,
matanzas,
conspiración,
petróleo,
conspiración,
derechos,
conspiración,
reclamos,
conspiración,
victimas,
conspiración.
Bombas, aviones, soldados,
mujeres, niños, hombres.
Ajedrez…
que perdimos.

lunes 18 de febrero de 2008

Poema Precipitado 003

Una ventana se abrió inesperadamente.
Caminé descalzo por su paisaje.
Nadie me detenía
y yo no sabía huir.
Poco a poco
caí temblando,
rodeado de barro
susurré una plegaria.
Nadie me empujó y nadie me detuvo.
Caminé sangrando,
me reí,
entorné los ojos,
los postigos se cerraron.

Daniel Adrián Madeiro

Poema Precipitado 002

Sobre tu pecho
Encuentro el sentido,
La razón de las mañanas,
El momento perfecto
Que apaga la noche.
Y me adormezco
Como en un sueño,
Con el alma tranquila,
Con el corazón atento.
Así debiera ser la vida,
Un licor dulce,
Agua fresca,
Miel en los labios.
Agradecido duermo,
anhelándote vivo.
Un jardín frente a mis ojos,
Un manantial,
Quizá un espejismo.
Puede que se trate
De la realidad.

Daniel Adrián Madeiro

Poema Precipitado 001

La columna de fuego
Llama a los hombres.
No hay espacio,
No hay presentimientos
Ni recuerdos.
Vamos hacia delante
Y quien sabe mañana.
La columna de fuego
Reclama,
Ordena,
Aturde.
Estamos esperando
Que alguien nos salve.
El calor agobia primero,
El frío viene a buscarnos después.

Daniel Adrián Madeiro